
El consejero de Economía, Jaime Rabanal, presentó ayer, en Oviedo, las conclusiones del trabajo, realizado por el catedrático de Fundamentos del Análisis Económico de la Universidad de Oviedo, Joaquín Lorences Rodríguez. El estudio divide los sectores económicos en cuatro niveles de competitividad, según el grado de exigencia. El nivel A, el de mayor exigencia, incluye las actividades en las que el coste laboral unitario es menor que la media nacional, mientras que la productividad media y el coste medio laboral (las retribuciones a los empleados) son mayores que la media.
En ese nivel, el estudio sitúa a la energía eléctrica, el gas y el agua, el textil y la confección, la industria química, otros productos minerales no metálicos, la metalurgia y fabricación de productos metálicos, la construcción, la educación y las actividades sanitarias y veterinarias. Las empresas de estos ocho sectores «son el núcleo competitivo de la economía autonómica», ya que generan el 39% del VAB y el 33% del empleo en la región. En este nivel, Asturias ocupa el quinto lugar de España después de País Vasco, Madrid, Navarra y Baleares.
En el nivel B sólo se exige que el coste laboral unitario sea menor, independientemente de la productividad y los salarios. Junto a los ocho sectores anteriores se sitúan las inmobiliarias y servicios empresariales, la hostelería, la intermediación financiera y otros servicios. En este caso, Asturias ocupa el sexto lugar. Los dos primeros niveles generan el 53% del empleo y el 67% del VAB.
En el tercer nivel, donde sólo se exige que la productividad sea superior a la media, se encuadran, junto a las del primer grupo, las inmobiliarias y servicios empresariales y la alimentación, las bebidas y el tabaco.
«Imagen superada»
En el último nivel, donde los costes son mayores que la media nacional, están, entre otros sectores, la madera y el corcho, los equipos eléctricos, electrónicos y ópticos, el material de transporte, el comercio y la reparación, el transporte y las comunicaciones, la administración pública, las actividades extractivas, el papel, la edición y las artes gráficas (incluye los medios de comunicación), la agricultura, la ganadería y la pesca. Según el estudio, estos sectores «están abocados a reajustes en su estructura productiva para mejorar sus perspectivas a largo plazo». En ellos se sitúa el 30% del VAB y el 39% del empleo de la región, que ocupa el octavo lugar del ranking estatal en este caso.
El consejero de Economía y Asuntos Europeos, Jaime Rabanal, destacó ayer que el informe constata el «positivo» esfuerzo de la sociedad asturiana para superar la reconversión de sus sectores tradicionales y «amortizar» los 140.000 empleos perdidos en los años 80 y 90 de los 400.000 ocupados con que contaba la región. «La Asturias a la que se identifica como ineficiente o deficitaria es una imagen superada por los hechos», afirmó Rabanal.





