El director del centro geriátrico testificará mañana para dar la versión de lo ocurrido. En un primer momento, y según un testigo de los hechos que también está llamado a declarar, la mujer pudo acabar voluntariamente con su vida.
Según explican los denunciantes, la mujer «se encontraba en plenas facultades tanto físicas como mentales y en ningún momento manifestó intención previa de acabar con su vida». De ser así, dicen, «los responsables deberían haberse puesto en contacto con la familia para contar lo que estaba ocurriendo e intentar poner una solución». Por su parte, la Guardia Civil deberá elaborar un atestado más amplio sobre lo sucedido.





