La oposición describió la actuación urbanística que se debería llevar a cabo en Cimadevilla como «el proyecto cultural más ambicioso en la ciudad de los próximos años», por lo que reclamaron que la operación sea financiada desde las tres administraciones -local, autonómica y nacional-. En este sentido, los concejales criticaron que «desde que el PSOE llegó al Gobierno central en Gijón no hay 1% cultural». Aseguraron que, por ejemplo, de la obra de ampliación del Musel no se ha derivado la preceptiva partida para fines culturales, «obligatoria para cualquier actuación de más de 600.000 euros».
Manuel Pecharromán aseguró que «ahora hay por fin una partida del 1% que tiene que ver con el plan de vías» y pidió destinarla a la apertura de un gran museo que albergue «los 5.000 fondos pictóricos municipales que actualmente están en almacenes». El PP propuso ya en 2004 un proyecto definido de usos para la parcela, que ayer los dos ediles contrapusieron a la «improvisación» del equipo de Gobierno local. «Todavía no han explicado qué quieren hacer en esa zona».
La propuesta de los populares plantea la construcción de tres edificios en el solar, entre los que destacaría el destinado a albergar el Museo de Gijón. Esta infraestructura no sólo permitiría divulgar la historia de la ciudad, sino que podría aspirar a convertirse «en la tercera pinacoteca más importante del Norte de España».
Fondos dispersos
Junto al museo el proyecto del PP prevé la apertura de una biblioteca histórica que aglutine fondos actualmente dispersos como la hemeroteca provincial o la biblioteca del padre Patac. El tercer edificio se destinaría a dotaciones para los vecinos de la zona. Manuel Pecharromán explicó que su propuesta contempla además que las tres instalaciones estén comunicadas entre sí bajo tierra -para facilitar el paso de los visitantes de una a otra sin tener que mojarse en los días de lluvia- y también en altura, a través de pasarelas.
El PP pide también que la futura vía que conectará las calles de Maximino M. Fernández y Honesto Batalón se haga soterrada, para retirar tráfico de la superficie y crear un entorno peatonal y libre de ruidos en torno al museo que proponen. De esta forma, además se facilitaría el acceso de los vehículos al aparcamiento subterráneo que se proyecta en el subsuelo del ámbito de actuación y evitaría tener que construir rampas de entrada al párking.





