
El Departamento vasco de Interior había prohibido una manifestación convocada en el municipio vizcaíno, previa a un acto político, también prohibido, que se iba a desarrollar en la Feria de Muestras de la localidad bajo el lema '1978-2008. 30 años y adelante. En favor de la independencia y del socialismo'.
A las 17.30 horas, en medio de un fuerte despliegue de la Policía autónoma, cientos de personas se concentraron en las inmediaciones de la Feria de Muestras de Durango, momento en el que los ertzainas procedieron a la identificación del histórico dirigente de Herri Batasuna Tasio Erkizia y de otras seis personas más. Entre los congregados también se encontraban el secretario general de LAB, Rafa Díez Usabiaga, el presidente de ANV, Kepa Bereziartua y el histórico dirigente de ETA Eugenio Etxebeste, 'Antxon', además de ex dirigentes de Herri Batasuna como Tasio Erkizia y Txomin Ziluaga.
Críticas al PNV
Momentos después de las identificaciones, el miembro de la mesa nacional de Batasuna Iñaki Olalde tomó la palabra y denunció que el PNV, «los Urkullu y los Balza», han tomado «la delantera al PSOE en la represión» a la izquierda abertzale, prohibiendo el acto conmemorativo del 30 aniversario de Herri Batasuna. La Policía vasca interrumpió la intervención de Olalde, momento en que los congregados iniciaron una manifestación hacia el centro de Durango, desplegando una pancarta con el lema de la conmemoración de los 30 años de la fundación de HB y gritando consignas contra el PNV, el Estado y en favor de la independencia.
La marcha fue impedida también por la Ertzaintza, que cargó contra los manifestantes. Entonces, comenzaron los incidentes con cruce de contenedores y coches en diferentes calles del municipio, además de otros actos vandálicos. Cientos de manifestantes diseminados intentaron acceder al centro de la localidad, pero fueron dispersados nuevamente por dotaciones de la Policía autónoma desplegadas también por el casco viejo de Durango.
Posteriormente, la izquierda abertzale celebró un acto político en la plaza Santa Ana, en el que intervino, de nuevo, Iñaki Olalde, quien reiteró sus críticas al PNV, al que acusó de «llevar 30 años rindiendo pleitesía a los poderes españoles» y de «utilizar la represión para tapar el debate político de este país».
Tras la intervención de Olalde, en el momento en el que los congregados procedían a cantar la Internacional y el 'Eusko Gudariak', un agente de la Ertzaintza les conminó a que se dispersaran. Ante la negativa de los asistentes a hacerlo, una dotación de la Ertzaintza se desplegó en el lugar y, previo lanzamiento de varios objetos por parte de los congregados, los agentes iniciaron una nueva carga.





