
LOS FUNERALES
A falta de confirmación oficial, la hipótesis de que José Javier Salvador, que viajaba con un grupo de motoristas de Piedras Blancas hacia Cangas del Narcea cuando colisionó con otro grupo que se dirigía a Oviedo, «tuvo que tener un despiste o sufrir un problema físico», cobró ayer fuerza entre los 'moteros' asturianos, representados por la asociación moterosastures.es, la principal agrupación de la región. El presidente de la entidad que agrupa a más de 1.200 asociados de todo el Principado, Faustino Fraile, defendió «la seriedad y responsabilidad» de Salvador Alonso, que además, precisó, «no llevaba una moto de gran cilindrada».
Otro de los directivos de la asociación, Alberto Díez, también vecino de Piedras Blancas y que, como Fraile, conocía personalmente al fallecido, con quien había rodado en varias ocasiones, subrayó que «tenía mucha experiencia, llevaba muchos años rodando y no era un 'cabra', ni mucho menos»: «Si se salió de la vía, fue por algún problema que tuvo, y el hecho de que se cruzara con otros grupos de motoristas fue una fatalidad».
Desde su punto de vista, de no ser por esa circunstancia, «se hubiera arrastrado como en cualquier otra salida de vía que le puede pasar a cualquier motorista», al tiempo que negó que la moto que conducía José Javier Salvador, una CBR-600, tuviese una potencia excesiva: «Es una moto de media cilindrada con la que ya llevaba varios años».
Dolor en toda Asturias
«No sabemos qué pudo pasarle. Tuvo muy mala suerte», contaba, entre sollozos, Javier Salvador, el hijo del motorista castrillonense en un Tanatorio de Avilés repleto de amigos y familiares que destacaban que «era muy trabajador y muy buena persona». Su hija Rocío, rota de dolor y con fecha para casarse dentro de dos meses, apenas lograba articular palabra para afirmar que su padre «era el mejor». Escenas similares se repitieron en Cangas del Narcea y Tineo, donde residían los otros dos fallecidos.
José Javier Salvador, empleado de Arcelor-Mittal y que estaba a punto de convertirse en abuelo por primera vez, era el tercero de siete hermanos, que ayer recordaban que «había dos cosas que le hacían feliz: su familia y las motos».
Los restos mortales de los tres motoristas permanecían ayer en la morgue del Hospital Central de Asturias, a la espera de que el forense de guardia les practique la autopsia que pueda arrojar luz sobre la colisión a primera hora de hoy. Después, los cuerpos serán trasladados a Castrillón, Tineo e Illano, donde se celebrarán los funerales.
El primero será el de José Javier Salvador, que tendrá lugar a las 16.30 de esta tarde en la iglesia de Piedras Blancas. El siguiente será el de Bernardino González Peláez, soltero, de 34 años y de Cangas del Narcea, que se celebrará en la iglesia de Pastur, en Illano, mañana a partir de las 11.30. Las pompas fúnebres por José Manuel Cano García, vecino de Tineo de 40 años, casado y con dos hijos de corta edad, serán también mañana a las cuatro y media de la tarde, en la iglesia de esta localidad.





