EL ACCIDENTE
Pese a la gravedad del suceso -el niño de precipitó de 12 metros de altura-, los facultativos que lo atienden son cada vez más optimistas. Andrzej evoluciona satisfactoriamente. Los médicos creen que ya ha superado la fase más crítica y que, por tanto, el pequeño saldrá adelante. El niño permanece intubado y con respiración asistida. El hospital espera poder facilitar un parte médico más pormenorizado dentro de unos días
Con todo, los más preocupados por la evolución de Andrzej son sus padres y sus dos hermanos Daniel y Daría, de tres y siete años. Los dos pequeños están junto a sus vecinos quienes confirmaron ayer que «preguntan mucho por su hermano» y por cuándo van a poder ver a sus padres. «Hoy estaban más contentos porque creen que se va a poner bien, como todos nosotros». Daniel y Daría esperan «muy callados» que su vida se normalice con la llegada de sus padres y sobretodo de su hermano. Mientras se entretienen jugando con su pequeña perrita en la casa de un matrimonio vecino, donde pasan estos días.
Por el momento sus padres siguen sin explicarse cómo ha podido suceder el accidente, ya que el pequeño estaba con su madre y sus dos hermanos en casa. Todo ocurrió muy rápido. El pequeño se subió a una banqueta y al intentar asomarse por la ventana, cayó sin que nadie pudiese evitarlo.
Los hechos se produjeron hacia las 19.15 del viernes cuando el niño se precipitó al vacío cuando se encontraba jugando en el domicilio familiar del número 34 de la calle de Vicente Regueral, de Pola de Lena. El niño fue recogido en la acera por un vecino del portal y recibió las primeras atenciones por parte de tres profesionales sanitarios que se encontraban en las inmediaciones.





