
Fue un choque en el que, aparte de Senna, los porteros fueron los grandes protagonistas, porque igual que el Betis tuvo innumerables ocasiones para empatar, antes y después del 0-1, el Villarreal también pudo haber dejado sentenciado el choque, pero Casto le hizo dos paradones a Nihat, una flecha en el ataque de un Villarreal que sorprendió en principio por su velocidad y ambición (sólo en el primer tiempo) ante un Betis que sufrió con cada cada ofensiva visitante. Senna, Nitah y Rossi crearon excesivo peligro para un equipo sevillano que no fue capaz de imponerse por su falta de puntería.
Xisco y José Mari fallaron demasiadas oportunidades, y Diego López también tuvo trabajo, porque el Villarreal, sin nada que perder, lejos de encerrarse y dedicarse a defender, jugó sin ningún temor. Y mucho más al verse por delante en el marcador. 0 1






