El encuentro disputado en el Ramón de Carranza fue un choque muy intenso. Entre dos equipos muy igualados sobre el césped. Y en el que no se vio un gran fútbol, pero que dejó un buen sabor de boca por el valor real del resultado.
El partido no fue muy vistoso. Cádiz y Sporting practicaban un fútbol muy directo y los rojiblancos se sentían cómodos en esta situación. La defensa, con Jorge e Iván en el centro, estaba muy bien plantada y Diego Castro y Kike Mateo aprovechaban su velocidad para llegar con peligro a las inmediaciones de Contreras.
Más tarde, con la expulsión de Miguel García por una dura entrada a Kike Mateo, el equipo comenzó a dominar, aunque los locales nunca dieron el encuentro por perdido. Pese a ello, la efectividad del equipo de cara a puerta volvió a ser definitiva. Diego Castro firmó un verdadero golazo, con túnel incluido, que vale algo más de tres puntos.
Hubo alguna jugada dudosa en las dos áreas, pero creo que el resultado final ha sido justo porque el Sporting ha tenido las ocasiones más claras. En líneas generales, el equipo ha trabajado muy bien. Y ahora toca pensar ya en el Granada 74. Queda una semana menos.







