
El concejal de Urbanismo, quien interpretó que Manuel Pastor habló «influenciado por las circunstancias del corto plazo» cuando afirmó que «a lo mejor hay que posponer esa operación, porque desde el punto de vista mercantil no es el momento ideal para plantear una venta», quiso aclarar a los promotores y constructores gijoneses que «la sociedad Gijón al Norte siempre pensó en una operación de comercialización escalonada, lo que quiere decir que no van a salir todas las parcelas simultáneamente y, por lo tanto, tampoco es necesaria la financiación plena al comienzo de la operación».
Pedro Sanjurjo señaló también para tranquilidad del sector que «cuando Gijón al Norte esté en condiciones de poner ese suelo en el mercado no es mañana ni pasado mañana, estamos hablando de un periodo que se puede aproximar a un año o año y medio, y para entonces esperemos que las condiciones del mercado inmobiliario sean mejores que las que tiene en estos momentos. Y si eso es así, los promotores locales también estarán en mejores condiciones que las que dicen estar ahora». En ese sentido, insistió en que el suelo se va a ir liberando gradualmente «en unidades de un tamaño razonable» y ello va a generar «capacidad por parte del sector local y foráneo para sacar adelante esa oferta».
El Humedal, el primero
La primera fase que saldrá a concurso, esa que no será antes de un año o año y medio, incluirá el suelo más cercano a El Humedal, «por ser el más atractivo desde el punto de vista residencial. Y estamos convencidos de que habrá interés en el sector inmobiliario por la adquisición de ese suelo», resumió el concejal, quien indicó que «no se prevé ninguna paralización ni aplazamiento del calendario previsto por Gijón al Norte».
Sanjurjo asumió que «tal vez en este momento se ha producido una ralentización de la actividad del mercado inmobiliario, pero, como en todos los movimientos pendulares, entre un extremo y otro hay puntos intermedios, y ahora estamos en uno de los extremos. Se irá recuperando la normalidad en los próximos meses en la medida en que se vayan despejando incertidumbres, y yo no veo que tenga que incidir en absoluto en el desarrollo del plan especial». Y se mostró irreductiblemente convencido de su futuro. «Cualquier inversor que tenga una expectativa algo más amplia que el corto plazo se dará cuenta de que ese suelo es irrepetible en Gijón y que, por lo tanto, es una inversión segura».
El mercado decidirá
En todo caso, el concejal socialista de Urbanismo sabe que será el propio mercado el que determine si el suelo resulta interesante o no, y asegura que tanto desde el Ayuntamiento como desde la sociedad Gijón al Norte se confía ciegamente en esa determinación mercantil. Hasta el punto de que ni uno ni otra ven «razones para la alarma ni la preocupación».
No obstante y por si acaso, Pedro Sanjurjo no pierde la ocasión de dirigir avisos para navegantes a los miembros de Asprocón. «El sector inmobiliario actúa como un conjunto. Si los promotores locales no están interesados en adquirir el suelo, estoy seguro de que habrá promotores regionales y nacionales que sí», afirmó, en una llamada intencionada a la competitividad.
También en el incremento del precio de los pisos fue meridianamente claro. Manuel Pastor situó en 6.000 euros el metro cuadrado el coste en las actuales circunstancias. Pedro Sanjurjo le devuelve la pelota. «Será el mercado el que establezca el precio, pero el valor del suelo no implica necesariamente que el resultado final sea ése. Ahora hablamos de valores de entre 4.000 y 4.500 euros el metro cuadrado, márgenes que están muy por debajo del valor real, a día de hoy, de la vivienda en el centro de Gijón. Todo depende también del margen de beneficio que pretendan sacar», concluyó.





