
Con los elementos que se incorporarán en las cuatro plantas del edificio se persigue que avilesinos y visitantes puedan «conocer la historia de Avilés para luego pasear por la ciudad conociendo sus orígenes y crecimiento», explicó el edil. Así, se ha pensado que la primera planta esté dedicada a la villa medieval, en otra se explicará el Avilés barroco, para dar paso a la transformación de la ciudad entre los siglos XVI y XVIII, finalmente habrá un espacio destinado al Avilés industrial. El equipo que trabaja en el diseño del proyecto museológico estudia ahora como incorporar también elementos relacionados con la prehistoria y la época romana de la villa.
Cada zona contará con algunas piezas relacionadas con ese momento, a lo que se sumarán explicaciones audiovisuales, paneles, otros elementos relacionados con las nuevas tecnologías e incluso maquetas, según explicó el concejal de Cultura.
El traslado de la Escuela de Cerámica al edificio de la antigua fábrica de Confecciones Camino, en donde se proyecta el Centro de Creación Joven, permitirá sumar las instalaciones del centro artístico al nuevo museo en construcción en la plaza de Carlos Lobo. En este sentido, el concejal de Cultura aseguró que el Ayuntamiento estudia ahora la fórmula arquitectónica que empleará para ello.
«El Museo de Avilés no tiene como objeto mostrar piezas relacionadas con la historia de Avilés, pero podría tener una colección permanente que podría tener cabida en el edificio de la Escuela de Cerámica», afirmó Román Antonio Álvarez, que también ve estas instalaciones como un espacio para poder ir mostrando colecciones puntuales relacionadas con la villa.
Al respecto señaló que «ahora se donará al Ayuntamiento los dos capiteles aparecidos en la Casona de los Alas, pero estoy seguro que el museo creará una nueva dinámica e irán apareciendo más piezas que podrán dar paso a exposiciones temáticas».





