Las situaciones más graves se produjeron el pasado fin de semana. Tal y como relataron a este periódico numerosos vecinos, las protecciones instaladas por la empresa adjudicataria para permitir el paso entre las zanjas «no son las adecuadas». El resultado han sido dos caídas en los últimos tres días, con resultado de contusiones que han sufrido dos mujeres. Según testigos presenciales, «las pasarelas que se han puesto sobre las zanjas se mueven constantemente y son un auténtico peligro. Es normal que acabe pasando algo».
Por otro lado, los particulares y comerciantes se encontraron ayer con un nuevo contratiempo, ya que no tuvieron agua en sus viviendas y negocios durante todo el día. Según denunciaron, «nadie nos advirtió, ni siquiera el Ayuntamiento». Los bares y restaurantes fueron los perjudicados.





