La Comisión Europea redujo ayer al 1,7% del PIB su previsión de crecimiento de la Eurozona en 2008, contra el 1,8% de su anterior estimación, mientras que la inflación debería situarse en el 3,2%, empujada por el alza de los precios de la energía y las materias primas. La Comisión prevé una fuerte desaceleración del crecimiento de España en 2008, que será del 2,2% del PIB, en lugar del 2,7% estimado en febrero pasado. Asegura que, en nuestro país, esta tendencia debería acentuarse en 2009, con una expansión de apenas el 1,8%, casi al mismo nivel que el conjunto de la Eurozona (1,5%).
Para el conjunto de la Unión Europea (UE-27), el crecimiento en 2008 sería del 2% del PIB y la inflación del 3,6%, según las cifras de las previsiones económicas de primavera difundidas por Bruselas. «El crecimiento económico se desacelera en la Unión Europea y en la Eurozona y las presiones inflacionistas actuales son un tema de preocupación», indicó el comisario europeo de Asuntos Económicos, Joaquín Almunia.