
DOS POSTURAS
El temor de la portavoz del PP sobre una ralentización del proyecto de las vías responde a las declaraciones realizadas por el concejal delegado de Urbanismo, Pedro Sanjurjo, que señalaba ayer que la crisis no afectará al plan de vías, argumentando que las parcelas para construir se venderán «de forma escalonada».
El debate sobre la idoneidad de poner a la venta las parcelas del plan de vías para la construcción de unas 1.600 viviendas, lo suscitó con sus declaraciones a este periódico el presidente de la Asociación de Promotores y Constructores de Gijón (Asprocon), Manuel Pastor. En su opinión, decisiones políticas aparte, la actual situación de crisis no aconseja, desde un punto de vista «mercantil», sacar a la venta las parcelas, a la vez que añadió que los promotores de Gijón no están en condiciones de afrontar una inversión de más de 250 millones de euros que exige toda la operación.
En ese sentido, el edil socialista Pedro Sanjurjo reiteró ayer que «el plan va a salir adelante con toda seguridad» y añadió que «nos consta interés, incluso a día de hoy (por ayer), por los terrenos liberados, porque es un suelo único e irrepetible y seguro que los promotores lo van a aprovechar». Por último, Pedro Sanjurjo pidió «tranquilidad» para culminar el proceso y se mostró convencido de que la venta escalonada de los solares contribuirá a despejar las posibles incertidumbres sobre toda la obra.
Mucho menos optimista se mostró ayer la presidenta del PP local, Pilar Fernández Pardo, quién señaló que «desde mi partido, responsabilizamos de esta situación al gobierno socialista de las tres administraciones, tanto la local, como la autonómica y la central, que han contribuido a que el plan de vías lleve ya un retraso de seis años y, desde luego, a la actual crisis económica que, por supuesto, no reconocieron en la reciente campaña electoral.
Trabajo y riqueza
Desde luego, para el PP, este proyecto es irrenunciable para Gijón y, reiteró, «no admite más demoras». Pilar Fernández Pardo se remitió a las alegaciones presentadas por el PP, en las que incluyen el total soterramiento de la estación intermodal y el alejamiento de las torres para evitar las temidas sombras, entre otros detalles, y reiteró la responsabilidad del Gobierno socialista tanto en la actual crisis como en los continuos retrasos en desarrollar el proyecto de la supresión de vías en Gijón.
Otro asunto de clara discrepancia entre el PP y el PSOE es la intención de los socialistas de vender las parcelas de forma escalonada. «Para el PP -señaló Fernández Pardo- es también irrenunciable que las parcelas salgan a la venta con carácter individual, pero de forma simultánea. De no hacerlo de esta forma, sucedería como con la reforma de El Muro, que pasarían diez o doce años, o ni se sabe cuantos, sin que el proyecto avance. Las parcelas tienen que ser vendidas todas a la vez. De todas maneras, conocimiento los sistemáticos incumplimientos del Gobierno municipal de Gijón, ya nada nos extraña».
En relación con las reticencias mostradas por los constructores a través de su presidente local, Pilar Fernández Pardo, se mostró más optimista y señaló que «recuerdo que hace tiempo, cuando se desarrolló el plan de Poniente, promotores y constructores hacían la misma queja y, luego, hubo trabajo y beneficio para todos. Yo creo que hay seguro compradores, porque es una zona muy importante para Gijón y será un éxito. Lo interesante es que las obras se ejecuten y que se genere trabajo, riqueza, y que los vecinos dispongan de la posibilidad de adquirir una vivienda. ¿Que serán caras? No tienen porqué serlo más que en otro lugar, serán a precio de mercado». El presidente de Asprocon, Manuel Pastor, señaló que, con el precio previsto para el suelo, no se podrá bajar de los 6.000 euros por metro cuadrado en las futuras promociones. Sin embargo, la sociedad Gijón al Norte sitúa esas posibles tarifas bastante por dejado, en torno a los 4.000 euros por metro cuadrado.
Por último, la presidenta local del PP reiteró que la situación de crisis actual no puede ser una coartada para ralentizar el proyecto de supresión de las vías y reiteró que es el Gobierno socialista quien tiene que asumir su responsabilidad por los incumplimientos de sus promesas que han llevado a esta situación.





