
El concejal popular Pablo Fernández recordó que la instalación en Poniente obligará a reducir «a la mitad», según cálculos del propio Ayuntamiento, la superficie para atracciones, librerías y chiringuitos. «Si la ubicación en Poniente lleva consigo una reducción de superficie, la subvención que el Ayuntamiento de Gijón le ha dado también tendría que verse disminuida en la misma proporción», opinó el edil del PP. En caso contrario, el Consistorio podría «incurrir en un trato de favor con respecto a otras fundaciones u organizaciones», advirtió.
El recinto de la Semana Negra, que se extenderá desde la calle de Rodríguez Sampedro hasta el final del paseo de Poniente, tendrá en total unos 40.000 metros cuadrados. El certamen gozará de una superficie bastante menor, algo así como la mitad de la que disfrutaba la Semana Negra en los aledaños de El Molinón. Acorde con todo ello, el número de chiringuitos, de bares y de atracciones feriales descenderá también de forma importante, hasta ser menos de la mitad que en ediciones anteriores.
Fernández se refirió también a las declaraciones realizadas a EL COMERCIO por el director de la Semana Negra, Paco Taibo, en la que aseguraba que el Ayuntamiento y la organización del certamen habían estudiado diferentes ubicaciones durante el pasado mes de noviembre, las cuales incluyeron sitios como el barrio de Cimadevilla, el parque de los Pericones y el entorno de La Laboral. Para el concejal del PP, las manifestaciones de Taibo son «una clara muestra de que el equipo de gobierno miente», ya que «desde noviembre se sabía dónde se iba a celebrar el evento.
«Pacto de silencio»
Según el edil popular, esto se podría denominar «un nuevo capítulo sobre la historia de la Semana Negra» y añadió que se podría llamar «la demostración de las mentiras». Pablo Fernández cree que con sus palabras, el director de la Semana Negra vino a desvelar «un pacto de silencio» existente con el Ayuntamiento para no decir dónde iba a tener lugar la edición de 2008.
En este sentido arremetió contra el concejal socialista de Festejos, José Manuel Sariego, en que reiteradas ocasiones aseguró desconocer la ubicación alternativa de la Semana Negra. «No era que no lo supiera sino que no lo quería decir», señaló.
Por último, el edil volvió a pedir la elaboración de un estudio técnico sobre los peligros que entrañaría la celebración de la Semana Negra para el aparcamiento subterráneo de Poniente y exigió que sea un técnico «y no un concejal» el que diga si el forjado de la instalación soporta un mínimo de seis personas por metro cuadrado.





