El descenso de cotización fue mayor en febrero, ya que llegó a 31 céntimos por kilo, y en la comparativa de los meses de marzo de ambos años se produjo la circunstancia sorprendente de que, aunque se redujo significativamente la oferta (184.069 kilos en 2007 y 132.913 kilos en 2008), el precio medio pasó de 4,76 euros a 4,35.





