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Tradición vinícola
El pueblo de Casares, en Tineo, mantiene la producción de vino desde el siglo XV. En la actualidad, trabajan en la zona tres bodegueros
29.04.08 -

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Tradición vinícola
VIÑEDOS. Uno de los productores de Casares, donde todo el proceso se hace de forma artesanal. / E. C.
El concejo de Tineo no se ha destacado por sus vinos, pero nunca ha dejado de producirlo. Bien es cierto que ha sido con un carácter minoritario, pero parece que en los últimos tiempos está cobrando nuevos bríos su cultivo.

No hace tantos años, desde Bebares y Tuña comenzaba la zona vitivinícola tinetense que llegaba hasta Cangas del Narcea. En esta franja es donde se encuentra situado el pueblo de Casares, que ha tenido mucho que ver en el mantenimiento de la tradición vinícola del concejo de Tineo. Todavía se recuerda que en este pueblo existía una cuba de vino de diez mil litros que era la atracción de la zona. Su situación privilegiada, en un alto muy soleado y con vistas al valle del Narcea, hacen que este sea un lugar idóneo para el cultivo de vides.

En la actualidad existen tres productores en Casares, siendo el más importante de ellos Manuel Álvarez García. Aunque decir importantes es hablar de 1.000 plantas, de las cuales unas 235 son de vino blanco, variedad Albarín, y que han sido plantadas en este año. El resto son de vino tinto y cuenta con cuatro variedades: Mencía, Albarín, Carrasquín y Verdejo. Todas ellas son aún jóvenes y Manuel espera que en dos o tres años estén a pleno rendimiento, el blanco tendrá que esperar todavía.

La zona de cultivo se está ampliando, aunque todavía es muy incipiente ya hay plantadas nuevas viñas en Tuña, San Esteban de Relamiego, Villanueva de Sorriba, Posada, Santa Marta, Los Semellones o Argancinas. De momento solo se trata de producir para el consumo propio, pero lo que hace simplemente tres años parecía imposible se está convirtiendo en una nueva realidad.

Proceso artesanal

Manuel Álvarez, al igual que el resto de los productores, lo tiene muy claro «estamos dentro de la IGP (Indicación Geográfica Protegida) Vino de la Tierra de Cangas, pero de momento no tenemos intención de entrar en la cadena comercial, ni queremos, ni podemos».

Manuel Álvarez dedica su tiempo al cuidado de sus viñas pues ya está disfrutando del retiro tras años de trabajo en la térmica de Soto de la Barca. En estos días se encuentra afanado en el primer tratamiento con el azufre, los brotes ya han surgido y es lo que procede. Manuel destaca que su vino es ecológico «pues no utilizo herbicidas». Todo el proceso es artesanal y pretende primar la calidad ante todo. Sus vinos tienen una graduación que van de los 13 grados del Verdejo a los 12,5 del Albarín.

Para resaltar la importancia del vino en el pueblo comenta que «aún se conservan documentos del siglo XV que ya atestiguaban la presencia de viñedos en Casares». Hoy, Manolo y sus vecinos continúan una tradición centenaria que quien sabe si con el tiempo podrá ser algo más que un entretenimiento para ellos y un disfrute para sus amigos.

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