Ahora, las cosas parece que se van aclarando y resulta que, sin dejar pasar más que unos días, el BOE de 22/4/2008, publicaba un real decreto por el que se modifica en parte la Ley 35/2006 del IRPF, añadiendo a la misma el artículo 80 bis, que contempla una nueva deducción por importe de 400 euros, denominada 'Deducción por obtención de rendimientos del trabajo o de actividades económicas'.
Hasta aquí todo parece que va encajando y se ajusta a la promesa electoral del señor presidente. Lo malo es que, a renglón seguido, dicho artículo 80 bis establece ciertas limitaciones que, en mi opinión, harán que justo quienes más lo necesitan, como es el caso de pensionistas y asalariados de bajas rentas, posiblemente habrán oído hablar mucho de los famosos 400 euros, pero en la práctica mucho me temo que si algo ven será más bien calderilla.





