
El salón de actos estaba al mediodía abarrotado por el medio millar de alumnos que no cesaron de aplaudir y lanzar vítores cada vez que se pronunciaba el nombre de alguno de los directores: Carmelo Méndez, de La Gesta I, y Elisa Fernández, de La Gesta II. Una comisión de profesores ha organizado decenas de actividades desde esta semana y hasta final de curso, «para que los alumnos sean partícipes de un evento tan importante como éste», comentó la jefa de estudios María Jesús Jiménez.
Para ir abriendo boca, varios alumnos ofrecieron un concierto de flauta y violín, al que siguió la interpretación de la solista María Zapata, antigua alumna que comenzó su carrera en el mundo de la música como solista del coro escolar. «Igual que Juan Mata, ¿sabéis quién os digo? El jugador del Valencia. Él también cantó como solista en nuestro coro», recordaba uno de los profesores durante el acto. En esta ocasión, la música no consiguió amansar a las fieras y una de las esquinas del salón se fue llenando de alumnos incapaces de estarse quietos en los asientos con tanto revuelo y excitación: «Las joyas de la corona», comentaban las profesoras.
El consejero de Educación y Ciencia, José Luis Iglesias Riopedre, asistió a la presentación del evento y destacó a los alumnos de renombre que pasaron por las aulas, como la princesa Letizia y la actual portavoz del Grupo Municipal Socialista, Paloma Sainz, «gran compañera que siempre habla maravillas de lo feliz que fue aquí», afirmó. Riopedre resaltó «el trabajo de los 492 profesores», que han sido «los verdaderos protagonistas de que esta institución siempre haya respondido a los objetivos por los que fue creada». Resaltó también el trabajo de sus directores, en particular de Trinidad Sánchez Tamargo, la primera del centro femenino y Francisco Fidalgo, del masculino.
El acto estuvo todo el tiempo traducido a la lengua de signos -incluso la música- para tres alumnos con deficiencias auditivas. «Éste es un centro de integración preferente, algo que hemos respetado y promocionado a la hora de organizar las actividades», explicó Jiménez.
Entre las actividades, como cuentacuentos y juegos tradicionales, las profesoras quisieron destacar un concurso de ensaladas «cocinadas por los más pequeños dentro de la filosofía de educación para la salud», concluyó Jiménez.





