El consejero, que se ha referido a este «compromiso» antes de participar en la presentación de un informe sobre educación en los países de conflicto, destacó la importancia de que los inmigrantes se comprometan a respetar los derechos humanos y el sistema democrático.
Blasco definió la Comunidad Valenciana como una «tierra de oportunidades» a la que puede venir cualquier persona aunque ha manifestado la necesidad de que estas personas se integren en los valores, costumbres, tradiciones y sistema de convivencia valencianos para «no perder la cohesión social de la región».
«El no cumplimiento del compromiso hace imposible la integración», subrayó el consejero, quien afirmó que las más de ochenta mil personas que viven en la Comunidad de forma irregular «no tienen las circunstancias personales adecuadas para que se propicie la integración».
La propuesta de la Generalitat sigue la polémica promesa que lanzó el presidente del PP, Mariano Rajoy, durante la campaña electoral. Rajoy dijo entonces que si alcanzaba el Gobierno pondría en marcha «un contrato de integración» para los inmigrantes por el que éstos deberían comprometerse a «cumplir las leyes, aprender la lengua y respetar las costumbres de los españoles».





