
Tras reconocer que la cifra de desempleados puede aumentar aún algo más, recalcó que la buena gestión de los últimos años va a permitir que la desaceleración tenga el menor impacto posible y se mantengan las políticas sociales. Zapatero se mostró convencido de que el crecimiento económico volverá a tener más fuerza a partir de la segunda mitad de 2009 y ha advertido de que no debe hacerse «fetichismo» con las previsiones económicas, ya que en los últimos cuatro años los organismos internacionales siempre se han equivocado a la baja con España en cuanto a su crecimiento económico.
«Lo importante no es acertar en las previsiones, sino tomar decisiones y hacer cosas para que la desaceleración dure lo menos posible», subrayó Zapatero, que ironízó sobre las críticas al Gobierno del PP y lamentó que algunos sigan empeñados en hablar de crisis y de recesión para evaluar la situación de la economía española porque, aunque a menor ritmo, sigue creciendo. A la pregunta de si sigue considerando «antipatriotas» a los que critican la situación económica, como dijo antes de las elecciones, ha aclarado que sí lo piensa de los que hacen «exageración» y «demagogia» en torno a esa situación, ya que eso no contribuye a generar confianza.
«Fácil entendimiento»
Aún no hay fecha para una reunión en La Moncloa con el líder de la oposición, pero el jefe del Ejecutivo aseguró que esperará a ver cómo evolucionan las conversaciones entre el portavoz socialista en el Congreso, José Antonio Alonso, y su homóloga en el PP, Soraya Sáenz de Santamaría y que lo llamará antes de que acabe el período de sesiones. «Con Rajoy -dijo- no es difícil dialogar».
La prioridad básica del primer tramo de la legislatura es, para el presidente, la reforma de la Justicia, la gran asignatura pendiente de su anterior mandato. Desde que el Gobierno aprobara por la vía de urgencia una reforma del sistema de elección en el Consejo General del Poder Judicial, con la posición en contra del PP, los dos grandes partidos han sido incapaces de llegar a un mínimo consenso sobre la materia en cuatro años.
En una entrevista en el programa de TVE-1 '59 segundos', Zapatero afirmó, no obstante, que ahora se siente «optimista en cuanto a las posibilidades de llegar a un acuerdo», no sólo para la renovación del máximo órgano de gobierno de los jueces -en funciones desde hace año y medio- sino para otras reformas encaminadas a lograr la modernización de una administración que, admitió, no está «a la altura de un país democrático».
Menos esperanzado se mostró en cambio, con la posibilidad de sellar un nuevo pacto antiterrorista en el que tengan cabida todas las fuerzas políticas. Es, a su juicio, un objetivo excesivamente ambicioso. «Quizá -apuntó- debemos marcarnos objetivos razonables, limitados; que haya un cierto entendimiento entre todas las fuerzas es posible porque todo el mundo tiene una actitud de diálogo». En todo caso, reiteró que no habrá «ningún diálogo» con ETA y que su único destino es el abandono de las armas.
Esta será, previsiblemente, una de las cuestiones que también abordará en su próxima entrevista con el lendakari, Juan José Ibarretxe, antes del pleno del Parlamento Vasco en el que éste pretende pedir el aval de la Cámara para la convocatoria de un referéndum.
«Le voy a reiterar que diálogo sí, entendimiento sí y aventuras nunca», garantizó. Insistió así en que no consentirá que nadie «rompa las reglas del juego» pero prometió un espíritu colaborador. «Haremos cosas juntos», aclaró.





