El estudio, firmado por un equipo científico de la Universidad de Utrecht, será publicado el próximo mes de junio en la reconocida revista 'Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism'. Algunas de las claves de ese trabajo fueron dadas a conocer ayer por los autores de la investigación.
La investigación se basa en el análisis de una hormona llamada Antimulleriana (HMA) cuya presencia en la sangre, según se ha visto, está íntimamente ligada con la edad reproductiva de la mujer. A más presencia de esta HMA, el plazo que le quedaría a una para poder quedarse embarazada sería mayor y viceversa. Los datos del estudio están aún pendientes de confirmación, pero todo parece indicar que no existen motivos para dudar de lo que ya se ha anunciado.
El especialista Jeroen van Dissseldorp, coautor del trabajo junto con su colega Frank Broekmans, está tan convencido de lo que dice que ayer aseguró que el hallazgo permitirá predecir la edad reproductiva de la mujer a nivel individual, «con un margen de error de sólo seis meses». No harán falta grandes pruebas para saberlo. Un simple análisis de sangre bastará para delimitarlo.
¿Qué utilidad tendrá este descubrimiento cuando sus resultados puedan aplicarse a la práctica clínica, a la actividad diaria de hospitales y centros de salud? Mucha. Según recordaron ayer Van Disseldrop y Broekmans, en Holanda, como en el resto del mundo occidental, España incluido, las parejas «a menudo retrasan un embarazo hasta después de los treinta años, aún cuando para esa edad ya hay mujeres que son estériles por motivos naturales».
En efecto, un 15% de las mujeres con edades comprendidas entre los 30 y los 34 años se ha vuelto ya estéril sin haber sufrido enfermedad alguna. En los cinco años siguientes, en el grupo de mujeres de 35 a 39 años, esa cifra se duplica, llega al 30%.
Este es un dato muy relevante, porque ésta es precisamente la edad en que la mayoría de las parejas tienen, cada vez más, su primer hijo, cuando la naturaleza comienza a darles la espalda. Ahora, al menos en teoría, la hormona HMA permitirá saber si ese momento llegará a los 30, a los 40 o a los 50 años y, por consiguiente, ayudará a las mujeres a planificar mejor su vida.
La tarea del grupo holandés consistió básicamente en medir los niveles de HMA en 144 mujeres sanas en edad fértil y utilizar esos datos para calcular la media de esa hormona en función de la edad. La información obtenida se usó para hacer una estimación de la edad de la menopausia en un grupo de 3.384 mujeres de 50 a 70 años. La experiencia permitió desarrollar un modelo matemático que ayuda a predecir el momento de la menopausia de modo individual. Esa será la segunda gran utilidad de este descubrimiento, ya que ayudará a que las mujeres se preparen psicológicamente para ese momento.





