
LÍMITES
La zona afectada, que tiene una superficie de 1,75 kilómetros cuadrados, pasará a tener una calificación urbanística de «suelo no urbanizable de especial protección o de interés forestal, a excepción de un pequeño grupo de edificaciones tradicionales que se incluyen como núcleo rural».
Con esta nueva calificación se persigue «el fomento de actividades relacionadas con el ocio recreativo, la ganadería o la agricultura, siempre que sean acordes a la protección del paisaje, objetivo último de este plan», explicó la responsable de Urbanismo, Ángela Vallina.
El plan incluye una serie de propuestas para desarrollar algunos de estos objetivos. Entre ellas se encuentran la creación de una red de sendas peatonales que podrían conectarse con otras ya existentes, la construcción de tres nuevas zonas de aparcamiento en las proximidades de las sendas, una nueva área recreativa y tres pequeñas zonas de descanso con sus miradores correspondientes.
Además, también se propone la replantación de determinadas zonas incluidas en el ámbito de actuación con especies arbóreas características de bosque mixto autóctono, la eliminación de vertederos ilegales dispersos y el soterramiento de la red eléctrica de abastecimiento en las proximidades de los núcleos rurales.
Pero para que este plan especial tenga efecto, debe pasar antes una serie de trámites administrativos. El primero de ellos es la aprobación inicial del mismo, que llegará en el momento en el que el servicio de arquitectura presente su informe sobre el propio plan.
Tras la aprobación inicial se sacará a información pública por espacio de un mes para recibir después las alegaciones. Una vez contestadas, el pleno del Ayuntamiento deberá realizar la aprobación definitiva. En este caso, la CUOTA deberá informar el plan, aunque su decisión no será vinculante.





