
Juanele está sometido desde su ingreso a tratamientos de diálisis, puesto que tiene afectados los riñones, así como otros órganos vitales. Aunque en un primer momento llegó a temerse por su vida, los facultativos que lo atienden tienen el convencimiento pleno de que saldrá adelante, aunque no descartan que pueda quedarle alguna secuela. La familia del ex futbolista del Sporting, Tenerife y Zaragoza, entre otros equipos, ha pedido al personal médico que le atiende que traten el asunto con la máxima discreción.
Juanele, que mantiene licencia federativa con el Rompiente de fútbol-sala y el TSK Roces de fútbol, conjunto con el que lleva casi dos meses sin jugar, padece un trastorno afectivo bipolar, que precisa un tratamiento de pastillas de litio, cuya ingesta excesiva le ha provocado una toxicidad medicamentosa.
Problemas familiares
Los primeros síntomas ya los padeció en el Terrassa, equipo donde dejó el fútbol profesional el 21 de abril de 2005. Desde su regreso a casa, el futbolista gijonés también se vio afectado por algunos problemas familiares. Uno de sus hermanos estuvo relacionado con un caso de estupefacientes.
Tras abandonar la élite del fútbol, Juanele tuvo algunas aventuras balompédicas en equipos asturianos, como el Ceares, en el que no llegó a fichar, el Real Avilés Industrial, así como el Rompiente de fútbol-sala y el TSK Roces, si bien nunca tuvo una regularidad en su asistencia tanto a los partidos como a los entrenamientos.
La noticia de su ingreso en la UCI de Cabueñes conmocionó a la afición rojiblanca, puesto que Juanele es una persona carismática, además de recordarse su espectacular estilo de juego. Dio el salto al primer equipo del Sporting en la temporada 1991-92. De Gijón desembarcó en Tenerife, donde jugó otros cuatro años, y en Zaragoza conoció su última etapa entre la élite. Completó su notable currículo con dos Copas del Rey, una al lado de Villa, un delantero con el que se le ha comparado en diversas ocasiones debido a su procedencia y a sus condiciones.





