
La expectación era grande, ya que, además de dilucidar el campeón, había interés en ver en directo a la última incorporación de las madrileñas, la internacional colombiana Escobar.
El encuentro respondió a las expectativas creadas, con dos equipos igualados empeñados en conseguir el campeonato. Los aficionados rápidamente pudieron comprobar que la flamante incorporación de las madrileñas hacía gala de un fuerte tiro exterior que ponía a prueba a la guardameta, Christina Klein, que demostró una y otra vez su calidad atajando los duros disparos de la colombiana.
Mediado el primer tiempo las gijonesas robaron una bola en mitad de la pista que permitiría a Natasha plantarse ante la portera del Alcorcón, batiéndola con un disparo a media altura que, tras tocar en el poste, llegaría al fondo de la red.
En la reanudación, el choque seguía con las mismas características de su inicio, con ambos equipos jugando con gran intensidad. Las madrileñas con disparos lejanos y las gijonesas trenzando jugadas entre Natasha, Bárbara, Ainoa y María Fernández, pero sin acertar ante la portería.
Ya avanzado el segundo periodo, Natasha robó una bola en mitad de la pista y en una jugada personal, tras librarse del acoso de la inglesa Curry se plantaba de nuevo ante la portera madrileña y anotaba el 2-0 que sentenciaba el encuentro. A partir de dicho momento, las gijonesas jugaron posesiones largas para atar la victoria.
Con el pitido final llegaron las celebraciones que las jugadoras compartieron con la hinchada local, que había preparado para la ocasión una miniespicha que dio color a la pista de La Algodonera.





