Los responsables del servicio cameral de estudios consideran que ese deterioro se debe, sobre todo, a que las perspectivas de negocio de las compañías consultadas son aún negativas (-10,3 puntos entre enero y marzo, y -2,2 puntos para el trimestre siguiente, lo que supone una pequeña recuperación). Y es que las ventas de las empresas han sufrido de manera directa la ralentización del consumo de los hogares, hasta el punto de que más de la mitad de ellas (el 56,4%) estima que la debilidad de la demanda interna limita la marcha de su actividad.





