
El grueso de este montante son los 14 millones de euros que Juliana prevé destinar para ampliar de 30 a 36 metros la puerta de entrada al astillero y la draga, lo que le permitiría construir barcos más anchos y de mayor calado. Ahora bien, al margen de estas inversiones, ya anunciadas cuando Vulcano compró la antigua Izar Gijón, el plan recoge, según los sindicatos, las demandas que habían trasladado a la empresa.
Según explicó el secretario general de la Federación Minerometalúrgica de CC OO en Asturias, Maximino García, 'Mino', «la dirección asegura carga y horas de trabajo hasta más allá del año 2011». En este sentido, explicó que, aparte de los tres sísmicos contratados con la naviera noruega Rieber y el buque cementero para Tudela Veguín, «la empresa está negociando actualmente la contratación de dos barcos más y, como parece que hay muchas posibilidades de lograrlo, la actividad sería del 100% en el astillero hasta más allá del año 2011».
Su homólogo de la MCA-UGT, Eduardo Donaire, añadió que la previsión de la empresa es «poder contratar entre cuatro y seis barcos más, lo que aseguraría carga de trabajo hasta el año 2014».
Ambos señalaron, nada más salir de la reunión, que «tanto nosotros como las secciones sindicales de Juliana tenemos que sentarnos a estudiar en profundidad el informe». No obstante, su primera impresión fue buena. 'Mino' indicó que el plan «está bien estructurado y da estabilidad al astillero», mientras que Donaire señaló que «recoge lo que habíamos pedido».
Así, el plan incluye la integración de los 44 excedentes de Naval Gijón en Juliana. El plan de cierre del astillero vecino -que quedará sin carga de trabajo en octubre, cuando finalice el último portacontenedores de Komorowski- está supeditado al proyecto industrial de Juliana. Los sindicatos siempre han dicho que no aceptarán que Naval eche el cerrojo si no hay acuerdo en la prejubilación de 51 trabajadores y en la incorporación de 44 excedentes.
En el capítulo de personal, la dirección de Juliana también recoge el rejuvenecimiento de la plantilla a partir del 31 de diciembre de 2009, que supondría la prejubilación de entre 110 y 115 trabajadores con 50 años a lo largo de 2010 y 2011. Otro de sus compromisos es la transformación de trabajadores eventuales en fijos y la formación profesional de los nuevos operarios que se incorporen a la factoría, «con el fin de adelantarse a las necesidades del mercado y ser competitivos», explicó 'Mino'. Con estas perspectivas, la plantilla pasaría de los 159 trabajadores de ahora a los 174 en 2011.
«El plan es ambicioso y está bien estructurado», subrayó el representante de CC OO, mientras que Eduardo Donaire señaló que «no es malo; está bien enfocado y suena bien». No obstante, el secretario general de la MCA-UGT de Asturias agregó que «hay muchos matices que estudiar y no va a estar exento de ficultades».
A la espera de un «análisis profundo», los sindicatos hicieron especial hincapié en la necesidad del astillero de «buscar cofinanciación» para llevar adelante su proyecto. En este sentido, creen que «las administraciones, en especial del Principado, pueden jugar un importante papel, sin olvidar la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) y los propios armadores».
ermendez@elcomerciodigital.com





