El ex presidente y ex senador del Partido Popular, Isidro Martínez Oblanca, presentó una serie de alegaciones al plan de vías en las que, básicamente, en su opinión, supone el cambio de criterio de acuerdo adoptado en el año 2002 entre Francisco Álvarez-Cascos y Vicente Álvarez Areces, cuando primaba la necesidad de integrar el ferrocarril en Gijón. Con el actual plan, entiende Martínez Oblanca, se impide que Gijón tenga una estación en el centro de la ciudad y soterrada, como en las más importantes ciudades de España y, en cambio, a su entender, «se prima el negocio del ladrillo promoviendo futuros pisos a cien millones de pesetas».
Según el ex senador del PP, se traslada el problema de la barrera ferroviaria a Moreda, La Calzada y Veriña dificultando su crecimiento, intercomunicación y permeabilidad futuras, y duda de la legalidad de este plan especial, que no se ajusta, en su opinión, a la aprobación de la reforma del Plan General Urbana de la ciudad, concebida para desarrollar el acuerdo de 2002, que poco tiene que ver con el actual, lo que puede suponer una paralización por interposición de reclamaciones.