DEFENSOR DEL SOCIO DEL REAL GRUPO DE CULTURA COVADONGA

-¿Tenía usted pocos problemas para pensar en meterse en esto?
-Soy persona bastante atareada, pero lo cierto es que cuando supe que estaba vacante la figura de Defensor del Socio del Grupo contacté con la junta directiva para ofrecerme, ya que supone para mí un doble reto, profesional y personal. Profesional, porque como abogado creo que puedo desempeñar adecuadamente el cargo. Personal, porque me motiva la posibilidad de contribuir a solucionar problemas.
-¿Le pidió la directiva que optase al puesto?
-No. Conozco a Enrique Tamargo, pero la iniciativa fue mía. Yo contacté con la directiva grupista.
-¿Con qué disposición asume el cargo?
-Con ganas de trabajar. La figura de Defensor del Socio del Grupo es pionera en los clubes deportivos y su relevancia depende de la que le proporcionen los propios socios. De momento, pienso que es un puesto desconocido para muchos, que trata de proporcionar una mediación entre la directiva y los socios para dar respuesta satisfactoria a los problemas. Además, sirve de correa de transmisión para encauzar sugerencias y propuestas.
-¿Le agrada haber sido nombrado por unanimidad?
-La unanimidad es, sin duda, la opción preferible, pero que no hubiera votos en contra carece de trascendencia. Comprendo que soy desconocido para muchos socios y espero no defraudar la responsabilidad que me encomiendan.
-¿Está abocado a enemistarse con la directiva?
-No hay razón para que el desarrollo honesto del cargo lleve a enemistad con nadie, pero tengo claro que mis clientes son los socios.
-¿Recibe alguna compensación, aunque sea de la entidad y no de quienes le consulten?
-En absoluto. No hay compensación en metálico ni en especie. Ni está ni se la espera.
-¿Cómo pueden contactar los grupistas con usted?
-A través del correo electrónico que figura en la página web del Grupo o mediante escrito entregado en las oficinas del club, ya que en ambos casos me trasladarán los asuntos.
-¿Espera muchas peticiones?
-La experiencia de los anteriores defensores del socio demuestra que no son muchos los asuntos planteados, pero puede ser por desconocimiento de sus competencias. Es algo que puede cambiar.
-¿Desde cuándo es socio del Grupo?
-Desde hace aproximadamente 20 años.
-¿Conoce los problemas?
-Voy al Grupo con menos frecuencia de la que quisiera por falta de tiempo, pero tampoco soy de los que va muy poco.





