
«Y mientras unos y otros se pasan la pelota aquello sigue sin repararse», protesta Álvaro Tuero, presidente de la Asociación de Vecinos Atalía, en el Natahoyo.
«Una cosa es que te moleste una baldosa en mal estado porque cuando llueve te mojas, pero que una señora tropiece y se rompa una cadera es algo muy distinto», comenta Luciano González, vocal de la asociación. Y es que algunos de los 63 desperfectos contabilizados son más problemáticos que otros. Por ejemplo, la elevación de la acera en el número 42 -frente al Hospedaje Vegadeo- y en el número 44 -junto al Alimerka-, donde «han caído tres señoras», afirma un vecino.
Por otra parte están los desniveles en el firme. «Fomento, al encargarse únicamente del asfalto, ha ido añadiendo capas y capas de rodadura que ya superan los 3 centímetros. Esto provoca muchos problemas. Para empezar, porque las plazas de aparcamiento que quedan a los lados de la vía se convierten en auténticas piscinas cuando llueve. Además, en los pasos de peatones se producen desniveles importantes, ya que las aceras tienen en estos puntos rampas para los minusválidos, pero el asfalto queda muy por encima de ellas», explica Álvaro Tuero.
«El perro del hortelano»
«Fomento parece el perro del hortelano porque ni come ni deja comer. Por un lado, le dice al Ayuntamiento de Gijón que sólo se responsabiliza de la calzada pero al mismo tiempo no le deja introducir mejoras necesarias en esta vía, como señales de tráfico, retranqueos en las paradas de autobús o, como hasta hace muy poco, quitamiedos», indica el presidente vecinal. Y añade: «Entendemos que si la avenida Príncipe de Asturias es de titularidad estatal la responsabilidad es del Estado. Si no quieren encargarse de ella, que la cedan al Ayuntamiento. Lo que nosotros pedimos es que se reparen los desperfectos, nos da igual quien lo haga».
El problema no es reciente sino que comenzó en 2004, cuando la Policía Local envió un parte al Ayuntamiento de Gijón informándole de las deficiencias de la calle y éste, a su vez, lo remitió al Ministerio de Fomento. «Entonces obtuvimos la misma respuesta, pero nosotros seguiremos luchando para que se tome una solución», indicó Tuero.





