
«Los resultados demuestran que los seis hijos de Elisabeth Fritzl nacidos en cautiverio, han sido procreados por su propio padre, Josef Fritzl de 73 años», señaló Franz Polter, responsable de la Oficina Regional contra el delito de Baja Austria, en el curso de una rueda de prensa. «Pero aun hay un millón de interrogantes que no tienen respuesta», añadió el funcionario al sugerir que las autoridades aun no han concluido sus investigaciones.
El oficial también admitió que la Policía había registrado otras propiedades del ingeniero electrónico para descartar la existencia de otras víctimas en el pueblo. En el curso de los años, el ingeniero había logrado acumular una fortuna avaluada en dos millones de Euros y poseía otras cinco propiedades. «Las cinco viviendas han sido registradas y el resultado fue negativo», añadió Franz Polter.
Los responsables de la investigación y la Fiscalía señalaron ayer que Josef Fritlz podría ser acusado de haber cometido varios delitos, entre ellos, homicidio por omisión, violación, abusos sexuales y privación de la libertad. Si es encontrado culpable, un veredicto que nadie quiere poner en duda, el 'monstruo de Amstetten', como fue bautizado el ingeniero por la prensa austriaca, podría ser condenado a pasar el resto de vida en la cárcel.
Nueva identidad
Después de haber ofrecido una confesión parcial, las autoridades anunciaron que el acusado fue puesto a disposición de una juez en St. Pöllten, la capital provincial de Baja Austria. Después de negarse a declarar, la letrada decretó la prisión preventiva, que según la ley será de un periodo inicial de 14 días.
Durante una concurrida rueda de prensa, un representante del ayuntamiento anunció que los hijos de Elisabeth Fritzl recibirán una nueva identidad. Mientras tanto, la madre y cinco de sus hijos se encuentran internados en una zona protegida de una clínica local, donde están siendo atendidos por psicólogos para facilitarles el regreso a una vida normal. «Si uno tiene en cuenta las circunstancias, todos se encuentran en buen estado físico», dijo el jefe de la clínica Berthold Kepplinger. Pero el portavoz de la fiscalía, Gerhard Sedlacek, admitió que las victimas aun no habían sido interrogadas a causa del precario estado psicológico. «Partimos del hecho de que todo el proceso durará varios meses», dijo el fiscal.
Durante la rueda de prensa los responsables de la investigación descartaron que la esposa del ingeniero estuviera involucrada en el martirio de su hija y señalaron que habían interrogado a los seis hermanos de Elisabeth . Todos admitieron que nunca habían notado algo sospechoso durante sus visitas al hogar de sus padres.
El oficial tampoco dio importancia al presunto pasado criminal del ingeniero, que habría sido condenado por abusos sexuales y dijo que ese posible delito ya había prescrito. En cambio, el periódico de Viena, 'Die Krone', ofreció en su edición algunos detalles de la confesión parcial de Josef Fritzl, quien habría mencionado el motivo que lo llevó a encerrar a su hija en el zulo, «solo para protegerla de las drogas».








