Los detenidos por la muerte de un pavo real en Gijón están acusados de un delito contra la protección de la flora y la fauna, según informaron fuentes de la Comisaría de Policía a través de una nota de prensa. Los tres fueron detenidos por la Policía Local cuando intentaban llevarse en su vehículo particular el ave que habían previamente matado con un corte en el cuello.
Uno de los detenidos. O,M.M de 31 años de edad, vecino de Madrid, contaba con trece detenciones anteriores por delitos contra el patrimonio. Iba a acompañado I.M.F.S de 40 años de edad, mujer vecina de Gijón y de F.S.M. de nacionalidad cubana que se encontraba en situación irregular en España.
Iniciadas las investigaciones sobre los hechos cometidos por estas personas y teniendo en cuenta que en meses anteriores habían desaparecido en el mismo parque otras aves se consideró la posibilidad de que todas estas sustracciones de animales tuvieran un idéntico propósito, según fuentes policiales.
Los pesquisas policiales sobre las personas encartadas en los hechos concluyeron que estaban vinculados con otras personas que habían sido detenidas en el mes de marzo de 2007 por el Grupo de Delitos Económicos de la Comisaría de Gijón por un delito de estafa. En aquella ocasión los presuntos autores se habían valido de ciertas artimañas basadas en ceremonias y ritos de santería para obtener disposiciones patrimoniales elevadas de una vecina de Gijón por valor de casi un millón de euros.
La desaparición de otras aves exóticas y la muerte de este pavo real apunta como la hipótesis más probable que el fin último de estas personas fuese la de utilizar los animales en prácticas de "santería y de videncia", con el ánimo de engañar a personas especialmente vulnerables y susceptibles de creer en estos ritos en los que en los que utiliza la sangre del animal para lograr presuntamente la purificación de los espíritus y el contacto con el "más allá".
Este tipo de prácticas basadas en religiones tribales originarias de África y que viajaron con la esclavitud a países caribeños utilizan rituales de "limpieza" de lugares, de objetos de dinero o de joyas con el compromiso a sus clientes de la sanación de determinadas enfermedades, tratamientos de fertilización, limpieza de los espíritus o cuidados especiales para después de la muerte.
La Comisaría de Policía de Gijón hizo llamamiento a los ciudadanos para que desconfíen de aquellas personas que, contando con grandes dotes de persuasión, ofrecen la realización de tales rituales con fines diversos, obligándoles a sus clientes a desembolsar altas cantidades de dinero que son obtenidas mediante la hipoteca de sus propiedades o la petición de préstamos a entidades de crédito.
En Gijón en el mes de abril y en el mes de noviembre del año 20007 se efectuaron detenciones de "supuestos santeros" que habían logrado mediante el engaño y dominación convencer a sus víctimas para lograr de ellas grandes sumas de dinero, que tenían por su elevado patrimonio o que debieron obtener mediante préstamos bancarios.
Según la policía, una vecina de Somió sufrió un grave perjuicio patrimonial al hacer disposiciones de dinero y de bienes por valor de casi un millón de euros.
Otra vecina y su hermana fueron influenciadas por otro individuo que logró que se endeudasen por valor de 125.000 euros.
En ambos casos los presuntos autores fueron detenidos y puestos a disposición judicial aunque dada la fragilidad emocional de las víctimas y su convicción en este tipo de prácticas adivinatorias resulta difícil, según la Policía, que deseen denunciar o continuar con su acusación en un proceso judicial posterior.