Así que bien podríamos comenzar a cruzar el puente que nos aguarda bañándonos en ese río que acaso derive del 'arte povera'. Sin olvidar la propuesta que EL COMERCIO coloca en el Palacio de Revillagigedo. AlNorte.
Por seguir con la brújula, una travesía marítima en velero, dependiendo de la fantasía del grumete turístico, puede hacernos soñar con Onassis o desvelarnos que hasta el océano vive sometido al show de Truman y obliga a regresar a tierra. O a seguir viendo la televisión.
Los deportes de aventuras son indispensables en estos tiempos que corren, justo para evitar la molicie del sofá y ser capaces de escapar a las desventuras. Ya se sabe que no hay nada como la evasión. Y el buceo nos permitiría profundizar en las zonas abisales de los finales de mes, al igual que la espeleología.
De modo que la oferta es variada, sin desprecio de la manduca y la bebienda que repartirán en Oviedo e Infiesto. Estoy seguro de que muchos haitianos -por ejemplo- nos las cambiarían por sus galletas de barro.





