Exagerado, grotesco, caricaturesco. ¿Habría unanimidad en calificar semejante propuesta? Nunca se sabe. Porque parece, y demasiado a menudo soplan vientos de este tipo, que siempre surge alguna voz dispuesta a hundirse en el pozo del que se saca siempre la misma agua, porque al pozo siempre vuelve, cuando se comprueba que ya no sacia sed alguna.
Parece que andan algunas bocas resecas por Laviana. Pues, para beber del pozo de las ideas, de los temas, han acudido -parte la iniciativa de IU local- al monotemático pozo del agua, y han demostrado que no salivan nuevos contenidos: pretenden dedicar a la minería el proyectado parque escultórico a realizar en el municipio.
Sabida es la importancia que tiene la historia de la minería en estas cuencas, historia que es la historia de éstas; nadie puede negar eso ni se puede negar a que sea tema de exposiciones, charlas y debates -faltaría más-, pero a veces se tiene la sensación de que hay reticencia a probar otras aguas, a hablar de otros temas, porque hay miedo a quedarse con la boca seca, miedo a esforzarse por conjugar pasado con presente y futuro, y que resulta, por tanto, más cómodo, más fácil, recurrir siempre a un tema único.
No tiene que estar reñido ese pasado minero, campesino y emigrante, o todo ello, con un presente en el que se mire hacia todos los lados, y se busquen todos los temas posibles para hallar un futuro, sea el futuro de un parque escultórico, o el futuro de una zona históricamente génesis de más que monotemas.
Buscar temas variados y en diferentes sitios, aún allende las fronteras, tan sólo requiere un poco de esfuerzo, pero nada más que no se pueda afrontar con empeño. Las bocas agradecerán refrescarse, también las ideas.





