«La gota que colmó el vaso fue el pasado 18 de abril, cuando los diputados gijoneses, entre los que se encuentra Vicente Álvarez Areces, María José Ramos, Mercedes Álvarez y Clara Costales, votaron en contra de que la ministra de Fomento fije plazos para la llegada del AVE a Gijón. Que se dé esa circunstancia 16 años después de que la línea de alta velocidad ferroviaria llegara a Sevilla, es francamente bochornoso», dijo.
Esa fue la gota que lo rebasó, pero el resto de las que contenía el vaso tenían fecha y portavocía. Así, se remontó a noviembre de 2004 para recordar cómo IU, por boca de Noemí Martín, consideraba técnica y operativamente mejor que el acelerador se instalara en el Hospital Central de Asturias, y cómo en marzo de 2005 «Izquierda Unida y PSOE votaron en contra de su instalación en Gijón. Y ahora unos y otros se atribuyen el mérito, cuando todo el mundo sabe que se logró gracias al movimiento social», explicó.
Pero las acusaciones más directas fueron dirigidas hacia el secretario general del PSOE de Gijón, José Manuel Sariego. Le llamó «el gran insultador» y «el gran mudo», y afirmó que sólo había ocupado su escaño regional «para recibir retribuciones». «Durante los cuatro años que fue diputado, se convirtió en el gran mudo, porque no sólo no defendió los intereses de Gijón sino que tampoco los de Asturias. El máximo responsable del PSOE, el gran insultador, no ha defendido nunca una ley, propuesta o proposición no de ley favorable a Gijón. Es el mismo que nos insulta constantemente sin darse cuenta de que quien insulta siempre no ofende nunca».
En la relación de agravios políticos incluyó, entre otros, el posicionamiento contrario a la reversión a Gijón del 1% cultural de las obras de El Musel, «5,8 millones de euros», la inclusión de los astilleros Juliana en Izar, la residencia de estudiantes en la Laboral, la piscina de Monteana y concluyó que «el concejal José María Pérez nos acusa de ser enemigos de la ciudad, pero los que ni la defienden, ni la apoyan ni la representan en la Junta General son ellos».
Un 8% de contratos
Por otra parte, el también concejal del PP Pablo González instó al Ayuntamiento a «apretarse el cinturón» y poner en marcha «políticas que dejen en el bolsillo de los ciudadanos, cuantos más euros mejor». González señaló que el panorama en Gijón es «desolador» y, comparando los datos del primer trimestre de 2008 con el de 2007, «el número de contratos en todos los sectores y modelos cayó un 8%».





