
Cuando un delegado del Gobierno sigue en el cargo después de un cambio de legislatura no es necesario publicitar su continuidad. Sólo habría anuncio en el caso de que el delegado cesara por deseo propio -como en el País Vasco- o por decisión del Ejecutivo central. Ninguno de estos supuestos es el de Trevín, que cuenta con la confianza tanto del partido como del Gabinete presidido por Rodríguez Zapatero. Según fuentes consultadas por EL COMERCIO, en el Partido Socialista se daba por hecho hace tiempo su continuidad.
Desde la dirección nacional se precisa que la única posibilidad que hubiera podido alterar estos planes era que el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, contase con Trevín -con quién mantiene una gran amistad- para uno de los altos cargos del departamento. Sin embargo, ayer, el consejo de ministros aprobó tres nombramientos y la estructura del Ministerio del Interior está ya, en principio, completa. «El Gobierno valora en gran medida la labor de Antonio Trevín y tiene plena confianza en su gestión después del trabajo desarrollado a lo largo de los últimos cuatro años», afirman fuentes cercanas al Ejecutivo.
Nombramientos
El Consejo de Ministros aprobó ayer el nombramiento del asturiano Rafael Conde de Saro como nuevo director general de Relaciones Económicas Internacionales y Asuntos Energéticos. Licenciado en Derecho y con diploma de Estudios Internacionales de la Escuela Diplomática, Conde de Saro ha desarrollado una larga trayectoria profesional en la Administración, donde ha ocupado diversos cargos como director general de Recursos Pesqueros o embajador de España en la India, responsabilidad que ocupó desde 2002. Madrileño de nacimiento, siempre ha afirmado sentirse asturiano y buena prueba de ello es que aprovecha los veranos para descansar en su casa de Llanes.
Todavía no tiene carácter oficial, pero se espera que en los próximos días se haga público el nombramiento de Gonzalo Olmos como nuevo responsable de la Oficina de Relaciones con la Junta General del Principado. Olmos, ex concejal socialista del Ayuntamiento de Oviedo y abogado de profesión, releva en el cargo a Hugo Alfonso Morán, que se vio obligado a cesar al asumir el acta de diputado que dejó vacante María Luisa Carcedo, tras su marcha al Ministerio de Administraciones Públicas.





