
La aspiración de IU-BA-LV es que el Estatuto recoja un reconocimiento del asturiano como una lengua propia de la comunidad. Esta declaración de cooficialidad exigiría, posteriormente, un desarrollo legislativo donde se concretaría tanto el ámbito de territorialidad como sus criterios de aplicación en la Administración o en la enseñanza.
El informe emitido por el Consejo Consultivo recuerda que este es el único procedimiento válido en el caso de que los partidos acordasen el reconocimiento de la cooficialidad. Advierte de que el Estatuto sólo sirve como marco general de la declaración pero, en ningún caso, puede servir para un desarrollo que podría cuestionar los principios constitucionales.
Referencias
En el documento de la ponencia que manejan los tres grupos parlamentarios que están participando en la redacción de la reforma, han sido incluidas las referencias al resto de estatutos modificados a lo largo de la pasada legislatura.
Tanto Cataluña como la Comunidad Valenciana contemplan en sus textos como lenguas propias el catalán y el valenciano, respectivamente. «El idioma valenciano es el oficial, al igual que el castellano», matiza el texto aprobado por el Gobierno de Francisco Camps con el respaldo de los socialistas valencianos.
Un caso similar es el de Cataluña, con la salvedad, de que se preconiza en la redacción el uso de la lengua autóctona por encima del castellano.
Lejos de estas propuestas, PP y PSOE podrían estar más cerca de las redacciones que han elegido Aragón o Castilla y León, donde no hay ningún compromiso de reconocimiento más allá de dejar constancia de la existencia de «modalidades lingüísticas». El Estatuto aragonés, impulsado por el Gobierno socialista de Marcelino Iglesias, recoge que «las lenguas y modalidades lingüísticas propias de Aragón constituyen una de las manifestaciones más destacadas del patrimonio histórico y cultural». No obstante, este texto deja abierta la puerta a la aprobación de una ley por parte de las Cortes que sirva para delimitar «las zonas de uso predominante y modalidades propias, regular el régimen jurídico, los derechos de utilización de los hablantes, promover la protección (...)».
Esta idea no está lejos de la propuesta que lanza IU-BA-LV. La coalición, según han confirmado fuentes de la misma, expresa su disposición a abordar un diálogo en torno a aplicar un posterior desarrollo normativo del asturiano.
«Nuestra posición es abierta y estamos dispuestos a alcanzar fórmulas que generen consensos», aseguran desde IU-BA-LV, que invita al PP y al PSOE a poner cimientos sólidos que faciliten un entendimiento en un asunto que, históricamente, ha generado discrepancias.
«Reconocer una lengua y que cada uno que quiera pueda utilizarla libremente no significa imposición», insisten desde la coalición, que no oculta que una de las aspiraciones que mantiene es que el Estatuto sea el inicio de un camino que permitiría a los ciudadanos dirigirse a la Administración en asturiano.
«Superar una situación como la actual, donde se niega una realidad no tiene que significar el extremo contrario», ahondan desde IU-BA-LV sobre el «falso», según ellos, conflicto generado en torno a la obligatoriedad.





