
Por una u otra razón, los llamados suplementos dietéticos con los que se garantiza una pretendida pérdida de peso sin apenas esfuerzo siguen en el mercado, comentó Casas «porque se aprovechan de los resquicios legales que existen para salir de rositas ante posibles problemas».
De ahí que ambos, Cepeda y Casas volvieran a coincidir al reivindicar una ley que regule las plantas medicinales «dado que sin ella no hay solución».
Aunque Mercedes Cepeda recordó que no todos los productos milagro y suplementos alimenticios tienen que tener consecuencias tóxicas para el organismo «tampoco se pueden considerar del todo naturales porque la demanda es tal que la Naturaleza no sería capaz de producir todo lo que se comercializa. Se consideran naturales por ignorancia y todos, excepto casos muy concretos, están sintetizados en laboratorio».
La creencia extendida de que los productos naturales son mejores que las medicinas es «completamente falsa porque entre otras cosas el medicamento está probado y testado y en su prospecto se explican cuáles son sus interacciones con otros productos».





