
LOS ACUERDOS
Fuentes del Simpa explicaron ayer que, a lo largo de la próxima semana, los médicos de Atención Primaria que realizan su jornada de guardia por la tarde -cada facultativo realiza unas dos guardias de diez horas al mes- «se negarán a atender consultas de niños fuera de su jornada ordinaria. No tienen obligación puesto que no son pediatras», razonan.
Así, aseguraron las mismas fuentes, «informarán a los padres a través de una carta de esta medida y los invitarán a acudir a los hospitales» de la región.
El Sindicato Médico trata de esta forma de presionar al Servicio de Salud para que, «si quiere abrir los centros por la tarde, lo haga contratando profesionales y no a costa de los facultativos de Atención Primaria».
La amenaza del Simpa llega a escasas horas de que los facultativos lograsen arrancar un acuerdo en el que la Administración incrementa la hora de guardia un 57% sin ningún tipo de contrapartida a cambio y después de que, durante semanas, el Sespa condicionase este incremento de la hora a que los médicos aceptaran trabajar por las tardes. El Sespa dio el miércoles su brazo a torcer al aceptar desvincular ambos asuntos y aprobar los nuevos precios de las guardias, que en el caso de los médicos pasa de 14 a 22 euros en jornada laborable y de 9,30 a 13 en el de los enfermeros, mientras que el Sespa no obtuvo nada a cambio: el nuevo modelo de atención continuada y el problema de los eventuales siguen abiertos.
Faltan 20 profesionales
Con esta «huelga de celo», el Simpa pretende llamar además la atención sobre la falta de pediatras en la región, una carencia que Begoña Domínguez, presidenta de la Asociación Asturiana de Pediatría de Atención Primaria, cifra en una veintena de profesionales y que se debe, afirma, a que «los pediatras formados salen de Asturias a otras comunidades autónomas porque les ofrecen mejores condiciones laborales».
«Que estemos sin pediatras, porque faltan alrededor de una veintena, requeriría un aumento de recursos y de imaginación», sostiene su portavoz, que reclama además la supresión de la figura de pediatra de área, «no ubicada en ningún centro de salud y que no está dando buenos resultados ni para los niños ni para los profesionales» y denuncia que «la presión asistencial aumenta porque aumenta también el número de niños y porque los pediatras no son sustituidos como antes por otros compañeros».
El Simpa planea ya la batería de acciones de presión encaminadas a que el Sespa acepte las condiciones que los médicos ponen respecto a la jornada de tarde: quieren que sea incentivada y voluntaria.
Revés de los expertos
El Sindicato Médico vio además sus tesis reforzadas después de que los tres grupos técnicos creados por el Sespa para evaluar las necesidades de los centros de salud de cara a abrir las consultas por las tardes concluyesen que no existe suficiente demanda. Al veredicto de las comisiones de Oviedo y Avilés, que ya habían concluido que no veían necesario abrir los centros de salud en horario de tarde, se unió el miércoles el grupo técnico de Gijón, que tampoco cree necesaria la apertura vespertina. Un nuevo revés, por tanto, para la Consejería de Salud, que, en esta ocasión, llega de manos de sus propios expertos.





