
Empresas consignatarias de ambos puertos recibieron anteayer una notificación, firmada por el director del Área de Sanidad de la Delegación del Gobierno en Asturias, Alejandro Alonso, en el sentido de que «debido a las dificultades en la dotación de personal inspector, temporalmente no se podrán realizar inspecciones en productos de origen animal en los recintos aduaneros habilitados del Principado de Asturias», entre los que se encuentran los portuarios.
Además, «los productos de origen vegetal se inspeccionarán regularmente, pudiendo sufrir algún retraso ocasional».
El mismo escrito indica que la reanudación del servicio podría producirse en «breve», pero los importadores de productos de origen animal tendrán que utilizar, mientras tanto, otros puertos y, lo que es peor, cambiar su cadena logística, de forma que recuperar los tráficos es luego más complicado que ahora perderlos.
Los operadores portuarios han acogido la noticia con evidente decepción y malestar, ya que de poco sirve crear y mantener líneas marítimas regulares si su operatividad y competitividad no está eficazmente complementada con los servicios que exportadores e importadores necesitan en los puertos.
Pocos inspectores
La falta de inspectores afecta en los puertos, fundamentalmente, al tráfico de contenedores. En el caso de la mercancía de origen animal no hay excepción al respecto, pero cuando de productos vegetales se trata el problema se extiende a los graneleros que desembarcan, por ejemplo, cereales. Dicha mercancía es también controlada para evitar la penetración de plagas de cualquier tipo y origen.
Los operadores portuarios indican que bastantes dificultades conlleva captar nuevos clientes y atraer a los empresarios asturianos hacia los puertos de la región para que surjan nuevos escollos de tan fácil solución como la escasez de personal inspector.
Las fuentes consultadas por este diario aseguraron ayer que la escasez de inspectores siempre dificultó su propia organización, pero la solución hallada, a juzgar por el contenido de la circular cursada, es, simplemente, no dar servicio.





