
-¿Cómo afrontan la temporada estival?
-Una siempre espera que sea buena, aunque habrá que esperar a ver lo que pasa, porque el puesto tan sólo lleva abierto desde el sábado pasado.
-¿Cuando finalizará la temporada?
-Aún no lo tengo confirmado, pero calculo que hasta el mes de octubre.
-¿Influye tanto como se dice el sol y las altas temperaturas?
-Muchísimo. Cuando llueve es horrible, no viene nadie. Se nota muchísimo. La diferencia entre un día de sol y uno nublado es tremenda.
-¿Cree que la situación de crisis económica influirá de manera negativa en la venta de helados?
-No se puede generalizar, pero creo que si a alguien al pasar le apetece uno se lo comprará.
-Su puesto está en pleno centro de la ciudad. ¿Le gustaría que estuviera más cerca de la playa?
-En el paseo marítimo dicen que se vende más, pero yo aquí estoy encantada.
-Acaba de estrenar el nuevo modelo de puestos de helados. ¿Qué ventajas tiene?
-A la gente le llama mucho la atención. Lo han recibido muy bien, los clientes dicen que les gusta mucho y que trasmite sensación de limpieza.
-Entonces esta percepción tan positiva influirá en las ventas...
-Espero que sea así.
-¿Cuáles son los helados que más se venden?
-Los cucuruchos.
--Y ¿los sabores?
-Los que mejor acogida tienen son los de chocolate.
-¿Cuál recomendaría usted?
-El cucurucho de yogurt con miel. Es un nuevo sabor que ha venido este año y para mí es uno de los mejores, sobre todo porque es un sabor diferente.
-¿Quién compra más helados?
-No hay un perfil definido. Todos los compran, tanto hombres como las mujeres, niños y mayores, incluso mucha gente mayor.





