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Un despacho de abogados estudia si es reversible la fusión del Grupo y el Centro Asturiano
La entidad de Mareo presenta el lunes un presupuesto que prevé superávit y Marco Tuñón dice que las cuentas están más saneadas que cuando se firmó en junio el acuerdo
02.05.08 - 08:26 -

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nacho prieto Gijón
El Real Grupo de Cultura Covadonga ha pedido a un despacho de abogados expertos en derecho societario ubicado en Oviedo un informe sobre el grado de compromiso que encierran los acuerdos de fusión firmados por Ángel Cuesta y Juan José García Rúa. Todo hace pensar que el nuevo presidente grupista, Enrique Tamargo, no rechaza la absorción del Centro Asturiano de La Habana, pero quiere saber hasta qué punto puede valorar la situación económica de ambas entidades y otras circunstancias y también si el pacto firmado el 30 de julio de 2007, únicamente modificado en cuanto a plazos el pasado enero, es irreversible.
En principio, Tamargo se encontró al acceder a la presidencia del Grupo con un acuerdo que le obligaría a asumir dentro de poco más de un mes el activo y el pasivo de una entidad cuyo balance ignora y ha reconocido a sus más directos colaboradores que le preocupa muy seriamente la posibilidad de que esa acción pueda acarrear consecuencias negativas. Además, el acuerdo se alcanzó conforme a los datos económicos correspondientes al año 2005, previsiblemente muy distintos a los actuales, y no sólo en una de las dos entidades.
En esas condiciones, Tamargo quiere reconsiderar el asunto y que pueda hacerlo también el conjunto de los socios del Grupo, sin que ello implique renuncia a la operación suscrita por Ángel Cuesta ni partir de cero en la negociación.
Mejora
En ese sentido, el presidente en funciones del Centro Asturiano de La Habana, Marco Antonio Tuñón, dijo ayer a EL COMERCIO que la situación económica del club al que representa es ahora bastante mejor que cuando se acordó la fusión, hace más de dos años, porque en aquel momento el Centro Asturiano estaba inmerso en un concurso de acreedores al que pudo poner punto final tras vender la planta baja del edificio de Begoña por 1,9 millones de euros. De ellos, 1,1 millones han sido ya reinvertidos en la mejora de las instalaciones de Mareo.
Tuñón dijo que «es lógico que el Grupo quiera conocer nuestra situación económica» e indicó que si la directiva de Tamargo no dispone de información actualizada es porque «a mí nadie me pidió las cuentas». El presidente en funciones del Centro Asturiano de La Habana se mostró dispuesto a hablar con los responsables del Grupo cuanto haga falta, pero sin renunciar a su idea de que la fusión está firmada y hay que consumarla en las condiciones y plazos previstos.
Se da la circunstancia de que los socios del Centro Asturiano de La Habana están convocados el próximo lunes a una asamblea en la que está prevista la aprobación del presupuesto para este año, es decir, para el ejercicio de 2008.
Al igual que ocurriera en la asamblea grupista del pasado lunes, las previsiones se hacen sin tener en cuenta la fusión, ya que todavía no es un hecho. La documentación que han recibido sobre el estado económico del Centro Asturiano, con sus propios gastos e ingresos, la entidad de Mareo acabará el año con un superávit próximo a los 140.000 euros, consecuencia de unos gastos de 365.415 euros y unos ingresos de 504.755 euros. Las cuentas incluyen una reserva con la que afrontar dos reclamaciones pendientes de resolución, de forma que, incluso en el caso de que el Centro Asturiano se viera obligado a pagar esas cantidades, el resultado final del ejercicio sería positivo.
Aunque el control estricto del gasto ha regido la gestión de la directiva del Centro Asturiano en los últimos meses, el presupuesto que se somete a la aprobación de los socios incluye también una partida de 28.500 euros para dotaciones a las actividades, es decir, para que las secciones puedan seguir funcionando con normalidad.
Auditoría
Fuentes del equipo económico de Enrique Tamargo explicaron ayer a este periódico que, tal como dijo Tuñón, la directiva del Grupo no pidió en los últimos tiempos información sobre las cuentas del Centro Asturiano.
Las mismas fuentes indicaron que mientras la sentencia sobre la impugnación de la asamblea grupista no sea firme, «carece de sentido» cualquier tipo de análisis económico.
La directiva de Tamargo sí quiere realizar una auditoría al Centro Asturiano cuando hayan desaparecido los obstáculos que Cuesta y García Rúa reconocieron como tales al firmar el acuerdo de fusión y ponerle fecha posterior a la resolución de la impugnación.
Pero la información económica sólo tiene trascendencia si en su virtud cabe tomar decisiones, mientras que si el convenio hace la absorción irreversible, la auditoría no pasaría de ser una mera curiosidad o, si se prefiere, un indicio, para bien o para mal, de lo que pueda deparar el futuro tras la unión.

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