La directora general de Salud Pública del Principado de Asturias, Amelia González, ha asegurado hoy que el pasado viernes 25 de abril se localizaron y paralizaron 190 toneladas de aceite de girasol procedente de Ucrania que llegaron a la región, por lo que "nunca se ha puesto en riesgo a la población".
Según ha señalado González en declaraciones a los periodistas, esta información "no se hizo pública porque no había ningún peligro para la ciudadanía" y "para no crear alarma social".
Ha subrayado que no hay botellas de aceite que contengan las grasas contaminadas pues la partida que llegó a Asturias iba a emplearse para la elaboración de productos y la industria en cuestión ha colaborado en todo momento con la Consejería de Salud para retener estos alimentos.
No obstante, González ha manifestado que es posible que una "pequeña cantidad" de productos relacionados con la bollería elaborados con grasas vegetales procedentes del aceite supuestamente contaminado haya llegado a los comercios.
Aun así, ha garantizado que estos productos no son peligrosos para el consumo humano pues las grasas vegetales son un componente más de entre otros muchos y su presencia es "prácticamente mínima".
Hasta que se disipen todas las dudas la Consejería de Salud seguirá trabajando con la empresa que ha paralizado estas grasas vegetales en espera de una orden procedente del Ministerio de Sanidad.
La alerta surgió el pasado viernes cuando Francia alertó de la existencia de unas partidas de aceite de girasol contaminadas procedentes de Ucrania.
Ante esta situación el Ministerio retiró del mercado las botellas de aceite para investigar las marcas que pudieran proceder de este país.
Hasta el momento se han hecho públicos los datos sobre 319 marcas libres de sospecha y se ha levantado la alerta, aunque los trabajos para erradicar todas los productos continúan.