La decisión se seguir adelante con el recorte de plazas muestra, para los socialistas, que no existe «una apuesta por la calidad en el servicio». Un recorte que califican, por otro lado, de «gratuito» ya que podría haberse evitado si el equipo de gobierno local hubiera alargado los contratos hasta sacar a concurso público las seis plazas prometidas.





