Las familias que viven allí y llevan toda la vida recorriendo sus calles son las que mas padecen el grave deterioro del 'casco vello', como es el caso de Manuel y Mila, que muestran orgullosos su hogar decorado con cientos de flores.
Pero lo que sí les preocupa es cuando ven que muchas de las casas en ruinas del barrio son refugio de toxicómanos o de indigentes que viven en condiciones de absoluta insalubridad, a los que se suman marineros, jubilados y hombres en general, que se acercan a los seis clubes de alterne del barrio.





