Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |

Cultura

Cultura
Versos personificados
Mohammed Ata y San Juan de la Cruz, protagonistas del nuevo poemario de Carlos Aganzo, 'Caídos Ángeles'
03.05.08 -

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
Versos personificados
Personajes como Mohammed Ata (el hombre que hizo estrellarse el avión en el que viajaba contra las Torres Gemelas), como Amina Laval, condenada a la lapidación por la ley islámica, o como los escritores José Hierro, Iris Murdoch, César Vallejo y San Juan de la Cruz son algunos de los 'Caídos Ángeles' (Algaida) que protagonizan la última entrega poética del escritor y periodista Carlos Aganzo (Madrid, 1963), trabajo que resultó finalista del V Premio de Poesía Ateneo de Sevilla. Se trata del quinto poemario de este autor madrileño afincado en Ávila.

Después de 'Ese lado violeta de las cosas', 'Manantiales', 'Como si yo existiera' y 'La hora de los juncos' surge una obra que «rompe en gran manera con mis libros anteriores, ya que obedece a la necesidad, a lo largo de casi diez años, de reflejar las impresiones que me causaron en su momento determinados personajes, reales o de ficción, que se presentaron ante mis ojos como ángeles caídos y que me produjeron una fuerte inquietud». Repartido en tres partes: 'Caídos ángeles', 'Los prisioneros' y 'Las tareas del héroe', además de un poema inicial y otro final, el libro trata de acercarse «al ángel que todo ser humano lleva dentro y que sin duda ha sentido en un momento determinado de su vida, aunque sólo fuera en la niñez, y que vive con él y le ayuda, secretamente, en los momentos de caída, de marginación, de dolor ». El almirante Cristóbal Colón, la Magdalena o el violinista del Titanic -«el último en abandonar el barco»- son otros de los ángeles que pueblan las páginas del volumen.

A pesar del cambio de rumbo con respecto a anteriores entregas, Aganzo afirma que en la actualidad sigue escribiendo «desde dentro y hacia dentro», aunque en ocasiones sienta la necesidad de salir fuera, de sentir con los demás, de compartir la palabra con los otros. «Tan malo es el poeta que busca sólo su intimidad y que es incapaz de comunicarse con los demás, como aquel otro que a fuerza de mirarse en los demás termina por no tener voz propia». La voz del poeta, frente a frente con las voces de los otros, se escucha con claridad en este último libro de un autor que asegura que en poesía «los recursos literarios, o las trampas del escritor, valen de muy poco si detrás no hay una emoción verdadera».

| Comparte esta noticia -

¿Qué es esto?

Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios
Vocento
SarenetRSS