
La Vuelta a Aragón tuvo que dar carpetazo. La Vuelta a La Rioja se encontró con problemas hasta el último día. La empresa láctea Kaiku cerró dos exitosos años de patrocinio ciclista a nivel profesional por no poder participar en la Vuelta. El Fuerteventura también obligó a sus corredores a hacer las maletas, si bien en este caso se apuntó a Vicente Belda como chivo expiatorio. El Relax-GAM dejó un buen número de corredores compuestos y sin novia, junto con un 'pufo' más propio de un equipo de fútbol.
Con este panorama sacar adelante una Vuelta a Asturias es todo un orgullo para el Club Ciclista Aramo. No puede tener un plantel del nivel de temporadas anteriores, con los Indurain, Iban Mayo, Leonardo Piepoli, Juanmi Mercado, Alex Zulle, Fernando Escartín y compañía. Pero estarán un buen número de corredores que quieren seguir demostrando que el ciclismo es algo más que las noticias de dopaje, algo más que el ProTour y algo más que los intereses de cuatro directores que pretenden hacerse ricos. Tiene que gustarte mucho para darte esos atragantones, comerte kilómetros y kilómetros sin que al final nadie te garantice que te vayas a llevar nada más que el aplauso de unos aficionados que siguen gozando con las gestas imposibles.





