Sadei reconoce que el contexto económico general «se ensombrece por momentos», en parte a causa de la incertidumbre generada por una crisis financiera de dimensión incierta, pero matiza que la valoración coyuntural de Asturias debe hacerse desde una posición de «cautela» debido a que todos los indicadores se vieron afectados en marzo por el calendario laboral asociado a la Semana Santa.
Dentro del mercado de trabajo, el Principado mantiene un comportamiento favorable, que sigue siendo superior al del conjunto del país, si bien su ritmo de mejoría va frenándose de forma progresiva, en un contexto general de desaceleración de la actividad económica. En todo caso, y a diferencia de lo que ocurre en el ámbito estatal, todos los sectores no agrarios continúan generando empleo. En efecto, la afiliación a la Seguridad Social aumentó un 2,5% sobre marzo de 2007. De igual manera, el paro registrado disminuyó un 2,4% en términos interanuales, en este caso dos décimas por encima de como lo había hecho el mes anterior.
En la afiliación a la Seguridad Social, en marzo se registraron 402.986 personas, la sexta cifra más alta de la historia, lo que supone un aumento de 639 personas respecto a febrero.
Si atendemos a los sectores, la industria asturiana presentó un balance negativo en marzo, con unos resultados productivos que se vieron condicionados por diversas incidencias de indudable repercusión. Una de carácter general, relacionada con el periodo vacacional de Semana Santa, lo que supuso una reducción del número de días laborables respecto a 2007; y otras, de carácter más específico, como la fuerte caída de la producción de energía eléctrica de origen térmico y la aparición de averías en algunas plantas productivas de cierta importancia. Además, parte de las industrias auxiliares a la construcción, como el sector del mueble, acusaron en marzo la pérdida de empuje de la actividad. Por contra, también hubo indicadores positivos, como los buenos resultados conseguidos de nuevo por la siderurgia y la recuperación de los niveles productivos en carbones en lo que va de año.
De acuerdo con todas las premisas, los primeros cálculos del Índice de Producción Industrial de Asturias (IPIA) apuntan un retroceso cercano al 10% con relación a marzo de 2007.
Progresivo deterioro
La construcción, por su parte, mantiene un nivel de actividad importante, aunque va perdiendo fuerza de forma gradual. Según Sadei, «con la que está cayendo, no es fácil emitir un diagnóstico tan positivo sobre la marcha del sector regional en estos momentos». Además, explica que los indicadores indirectos relacionados con la construcción reflejan informaciones hasta cierto punto contradictorias.
En el lado positivo, la afiliación a la Seguridad Social aumentó un 2,1%, pero en la otra banda, el paro registrado se incrementó un 16,4% en un año, con 777 desempleados más. De este modo se prolonga el progresivo deterioro iniciado un año antes, asociado a la paulatina desaceleración del sector. Las ventas de cemento producidas en Asturias disminuyeron un 25,6%.
Sadei confía en que la obra pública mantenga la velocidad de crucero, dado las importantes infraestructuras pendientes de completar en Asturias. En cuanto al subsector residencial, el enfriamiento de la vivienda «es un hecho», dice el organismo, que se basa en los créditos hipotecarios. Así, durante los primeros meses del año, el número de hipotecas constituidas sobre viviendas se redujo un 32,5% interanual y su importe, un 29,3%, si bien su valor medio se incrementó un 8,6%, lo que tiene que repercutir de alguna manera en la actividad constructora, aunque sólo sea ralentizando el desarrollo de los proyectos en curso.
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Los servicios prosiguieron su línea de avance sostenido, denotando también cierta pérdida de impulso, con un buen comportamiento del subsector turístico, potenciado esta vez por las vacaciones de Semana Santa -la cifra de pernoctaciones en establecimientos hoteleros subió un 36,2%-.
Para las actividades primarias, los resultados positivos, tanto productivos como económicos, correspondieron a la agricultura -el volumen de leche de vaca comercializada se incrementó un 1,0%-. Por contra, el subsector pesquero tuvo una evolución negativa, dado que el peso de la pesca rulada en los puertos de Avilés y Gijón disminuyó un 9,3%.
En cuanto al sector exterior, Asturias incrementó de nuevo su déficit comercial, que ronda ya la cifra de 228 millones de euros. Las importaciones experimentaron un fuerte crecimiento, del 59,4% interanual, mientras que las exportaciones disminuyeron un 2,6%.





