
Los trabajos que se deberán llevar a cabo consistirán en la sustitución de la mayor parte de la estructura actual en madera que se encuentra muy dañada. También se deberá proceder con un nuevo retejado y la revisión de los elementos en piedra y madera que sujetan la estructura. Se trata, por tanto, de una obra muy delicada debido a que se debe actuar en elementos de un edificio catalogado como bien de interés cultural. Por ello, los trabajos deberán ser ejecutados por técnicos y especialistas en restauración patrimonial como sucedió con las anteriores obras realizadas en la cubierta y coro del templo.
El cura párroco de Santa María, Cipriano Díaz, recordó el compromiso contraído con estas obras por parte del presidente del Gobierno regional, Vicente Álvarez Areces, y también de la entonces consejera de Cultura, Ana Rosa Migoya, en la última visita a Luanco.





