Todas las víctimas tenían como nexo de unión «haber tenido contado directo o indirecto con la vidente que, además de los servicios de santera, les informaba de la existencia de 'Enrique', un abogado dedicado a la gestión y tramitación de expedientes a extranjeros». Siete extranjeros visitaron al falso letrado, quien les habló de su trabajo en la Oficina Única de Extranjeros. Un senegalés que había contactado con él para pedirle los papeles para su hermano descubrió la estafa. La Policía Nacional sumó siete denuncias. Enrique y la santera están en libertad con cargos.
Otra «profesional»
La Policía Nacional detuvo a otra «estafadora profesional», M. P. F. F., de 54 años, con domicilio en Oviedo. «De un modo frío y calculador» estafó a diez personas, entre parejas sentimentales y vecinos. Buscaba hombres solos, con poder adquisitivo y casa propia, y después averiguaba sus cuentas y tarjetas bancarias y hacía compras a empresas de venta por catálogo. Lo que conseguía lo empeñaba. En un año vendió artículos por 2.080 euros.





