
De este modo, el pueblo de La Nueva viaja atrás en el tiempo, concretamente al año 1920, reivindicando un pasado donde se comenzaba a explotar el carbón. Años de penurias económicas y grandes desigualdades sociales que también forman parte de la historia del valle de La Nueva y Samuño y que se han dado a conocer también bajo la denominación de revolución minera.
Así, entre los numerosos puestos que se hayan en el recinto del mercado, los visitantes también pueden conocer la historia de La Nueva a través de varias representaciones, como 'La aldea perdida', 'Llinguateres' y 'Derrabe'. Esta última simula un trágico accidente minero. También destacable es la demostración de entibadores, que tendrá lugar mañana por la tarde, a partir de las cinco y media, y que permite a sus protagonistas recrear el trabajo en la mina.
Con estas características, el mercau de La Nueva dista mucho de las tradicionales ferias medievales tan populares en los últimos años, ya que añade el aliciente histórico, convirtiendo el pueblo de La Nueva en un parque temático de la minería con una minuciosa selección de detalles y actuaciones, siendo muy rigurosos para no alterar la historia a la hora de introducir ambientes y personajes de la época. Para desarrollar este proyecto, la asociación cultural San Luis tuvo que desarrollar un concienzudo estudio de cómo se vivió aquella revolución minera apoyándose en cartas, documentos, boletines de empresa, fotos y anotaciones de escritores como Palacio Valdés.





